Antes de viajes largos, o cada dos semanas
aproximadamente, controlar la presión de los
neumáticos y de la rueda de repuesto (para
versiones/países donde esté previsto). Efectuar el
control con los neumáticos fríos.
Durante la marcha, es normal que la presión
aumente; para obtener el valor correcto de la
presión de inflado de los neumáticos, consultar el
párrafo "Ruedas" en el capítulo "Datos técnicos".
Es un sistema que forma parte del sistema de frenos
y evita, bajo cualquier condición del firme de
carretera y de intensidad de la acción de frenado, el
bloqueo de una o más ruedas impidiendo que
patinen, con el fin de garantizar el control del coche
incluso durante un frenazo de emergencia.