La pintura es un componente importante de la protección contra la
corrosión del vehículo, por lo que debe controlarse periódicamente. Los daños más
frecuentes consisten en picaduras de gravilla, arañazos y marcas en los bordes de
los guardabarros, las puertas y los parachoques.
(para versiones/países, donde esté previsto)
Es un sistema de control de la estabilidad del
vehículo, que ayuda a mantener el control direccional
en caso de pérdida de adherencia de los neumáticos.
La acción del sistema ESP es muy útil, en particular
cuando cambian las condiciones de adherencia del
firme de la carretera.